TAPA DEL DÍA El robo de cables continúa siendo uno de los delitos que más preocupa en distintos sectores de Pergamino. En la madrugada de este lunes, delincuentes volvieron a actuar en las inmediaciones del barrio Aeroclub y se llevaron aproximadamente 500 metros de tendido eléctrico, en un hecho que vuelve a poner en alerta a las autoridades y a la empresa encargada del servicio. Según se informó, los autores del ilícito cortaron el cableado y luego lo enrollaron para retirarlo del lugar, una modalidad que se repite en distintos puntos de la región y que suele tener como objetivo la posterior comercialización del material. Lo que más llamó la atención en esta oportunidad es el lugar donde se produjo el robo. El ataque ocurrió exactamente frente al sitio donde, hace apenas siete días, se había registrado un hecho similar en el que delincuentes sustrajeron cerca de 1.500 metros de cableado. La reiteración del delito en el mismo sector genera preocupación entre vecinos y trabajadores del servicio eléctrico, ya que se trata de una infraestructura clave para garantizar la provisión de energía en la zona. Tras detectarse el faltante, personal técnico de la empresa prestadora fue desplegado rápidamente para inspeccionar el área afectada, evaluar los daños ocasionados y comenzar con las tareas necesarias para reponer el material sustraído. Este tipo de robos no solo implica pérdidas económicas importantes por el valor del cableado y los trabajos de reposición, sino que además puede provocar inconvenientes en el servicio y afectar el normal funcionamiento de distintos sectores. En los últimos meses, el robo de cables se ha convertido en un problema recurrente en varias localidades de la provincia de Buenos Aires, donde el cobre y otros materiales utilizados en el tendido eléctrico se transforman en blanco de bandas dedicadas a este tipo de delitos. Frente a este escenario, desde distintos ámbitos se insiste en la necesidad de reforzar los controles y avanzar en investigaciones que permitan desarticular las redes que se dedican a la comercialización ilegal de estos materiales. Mientras tanto, las cuadrillas técnicas continúan trabajando para restablecer las condiciones del tendido afectado y evitar que los vecinos de la zona sufran mayores inconvenientes. La reiteración de estos episodios vuelve a abrir el debate sobre la seguridad de las infraestructuras públicas y la necesidad de adoptar medidas que permitan prevenir este tipo de hechos que, además de generar pérdidas económicas, afectan servicios esenciales para la comunidad. TAPA DEL DÍA